Tu postura nos habla de ti y de tu salud 

Desde pequeños escuchamos expresiones como : “¡camina recto!” o “ ¡siéntate bien!.

Y es que mantener una buena postura es fundamental para estar fuertes y saludables. ¿ Pero por qué nuestros padres nos enseñaron esto? ¿ Cuál es la importancia de tener una buena postura? ¿Por qué muchos de nosotros tenemos una mala postura? ¿ Y por qué la Quiropráctica se ocupa de mejorar, entre otras muchas cosas, nuestra postura?

Cuando hablamos de postura nos referimos a la posición que mantiene nuestro cuerpo mientras hacemos todo tipo de actividades. Cuando la postura es correcta, mientras hacemos estas actividades cotidianas, tu cuerpo necesita menos esfuerzos y por tanto corremos menos riesgo de lesionarnos. Una buena postura te da una mejor movilidad general y reduce la tensión de los músculos de tu cuerpo. Si cuidas más tus posturas y usas mejor todas tus articulaciones podrás trabajar, estudiar, hacer ejercicio y descansar con más facilidad y sin lesiones.

“El inicio del proceso de una enfermedad, comienza con una distorsión postural”

– Dr. Hans Seyle, propuesto en 10 ocasiones para el Premio Nobel de Medicina.

Tener una buena postura es fundamental para tener buena salud, ¿sabes por qué?

Nuestra postura afecta y modera cada una de nuestras funciones fisiológicas, desde la respiración hasta la producción hormonal.

La postura y la fisiología normal están interrelacionadas.

Pacientes con enfermedades crónicas y relacionadas con el estrés, evidencian una postura corporal incorrecta.

El funcionamiento del sistema nervioso y la homeostasis ( proceso de regulación interno de nuestro organismo), están íntimamente vinculados con la postura.

Tu postura dice mucho de ti

Una buena postura se relaciona con energía, confianza, salud y felicidad; en cambio una mala postura se relaciona con enfermedad, depresión, tristeza y negatividad. Es decir,una buena postura no sólo te ayuda a estar más saludable, también nos ayuda a proyectar una mejor imagen de nosotros mismos.

¿ Sabemos reconocer si tenemos una buena postura corporal?

Cuando analizamos nuestra postura corporal, un buen ejercicio consiste en mirarnos en un espejo y primero nos fijamos en la postura que tenemos cuando estamos de pié.

De perfil se observan las orejas alineadas y el centro de tu cuello, espalda, caderas, rodillas y tobillos también están todos alineados simétricamente.

De espaldas también se debe alinear el centro de tu cabeza, cuello, espalda, pelvis y sacro.

Si permanecemos sentados debemos mantener la espalda recta con una ligera curva lumbar, hombros hacia atrás, el pecho hacia afuera, cabeza hacia arriba con la barbilla ligeramente hacia dentro y los pies planos en el suelo.

Es muy importante no cruzar las piernas, pues es totalmente perjudicial para nuestra columna.

¿ Por qué muchos de nosotros tenemos mala postura?

La postura suele empeorar a medida que vamos creciendo. Mientras somos bebés aguantamos rápidamente nuestro peso manteniendo la columna recta y  una postura correcta.

Pero cuando llega la adolescencia, la postura tiende a ser más decaída. Nuestros jóvenes pasan muchas horas sentados frente al ordenador o el móvil y cuando están en el sofá adoptan fácilmente posturas incorrectas, por lo que la columna sufre de manera constante.

Como adultos, pasamos el día en nuestros trabajos haciendo posturas repetitivas, cargando peso de forma inadecuada o tenemos que permanecer sentados la mayoría del tiempo. Posturas incorrectas como estas, producen con el tiempo dolor lumbar, de hombros y cuello, síntomas asociados a un estilo de vida cada vez más sedentario.

Estamos diseñados para movernos y cuando estamos activos, nuestra musculatura activa nuestra circulación, nuestras articulaciones mejoran su función y el cerebro libera sustancias químicas que mejoran nuestro estado anímico.

“El 90 % de los estímulos y nutrientes que recibe el cerebro es generado por el movimiento de la columna vertebral”

– Dr. Roger Sperry, ganador del Premio Nobel en investigación del cerebro en 1981.

¿ Cómo puedo mejorar mi postura?

  • Seamos conscientes de nuestra postura. Prestemos atención a nuestra postura al dormir, trabajar, estar sentado o con el móvil y el ordenador. Son realmente importantes por el impacto que tienen en nuestra vida cotidiana. Cada pequeño cambio que incorpores en tu día día, suma.
  • Prestemos atención a nuestros síntomas: el dolor, la tensión muscular, la rigidez y la disminución del ámbito de movimiento de nuestra columna y articulaciones, son señales de alarma. Estas señales no se pueden ignorar, pueden convertirse en patologías más graves si se mantienen de forma intermitente a lo largo del tiempo.
  • La medicación sólo nos ayuda a hacer más llevaderos estos síntomas, pero pero no están tratando con la solución del problema. Deja esta cuestión en manos de un profesional cuando las molestias son aún leves o cuando todavía no existen. Tendrá un tratamiento más fácil y satisfactorio, y nos anticiparemos a problemas más crónicos.
  • Mantengámonos activos, realizando ejercicio físico adecuado a nuestra condición de forma regular. Aunque tengamos que pasar largas horas sentados debido a nuestro trabajo, es importante cuidar nuestra postura al máximo. Te animo a que te levantes cada media hora, a que camines más y a realizar sencillos ejercicios de estiramientos diarios.

¿ Cómo puede ayudarme la Quiropráctica a mejorar mi postura?

La mala postura y los cambios en la estructura de la columna causan subluxaciones vertebrales, las cuales afectan directamente en el funcionamiento del sistema nervioso. Cuando se pierde la alineación normal de la columna, o hay una falta de movilidad en las articulaciones, se ejerce una presión excesiva en las raíces nerviosas que salen de entre las vértebras de la columna. Estos nervios controlan todos los tejidos, y órganos del cuerpo, y si hay algún tipo de presión sobre ellos, disminuyen la habilidad de coordinar y monitorear el cuerpo y nuestra salud comienza a degenerarse.

Los quiroprácticos son profesionales especializados en localizar y corregir las subluxaciones vertebrales por medio de ajustes espinales específicos y seguros.

Cuando el quiropráctico ajusta tu columna de forma regular, no sólo restablece la alineación normal y el movimiento en la columna, sino que además libera la presión del sistema nervioso, y permite así que nuestro cuerpo funcione mejor y recupere la capacidad de mejorar por sí mismo.

Al eliminar las restricciones de su columna, mejoramos la posición de las articulaciones de la columna vertebral, aumentando nuestro rango de movimiento y evitando, en muchos casos, los analgésicos o la cirugía.

Una buena postura y una columna ajustada, no sólo te ayuda a verte mejor, sino que también te permite vivir más y mejor.

¡ Asegúrate de mantener tu columna revisada y ajustada regularmente por tu quiropráctico !

La buena salud no es casualidad, es una elección.

REFERENCIAS:

«Las caídas, las enfermedades, el estrés psicológico dejan una marca en la estructura del cuerpo. Si tu estructura no está alineada tampoco lo está respecto a la fuerza de gravedad y tu cuerpo es simplemente incapaz de producir el máximo rendimiento energético». Dra. Ida Rolf

«Por cada 2’5 cm que inclinamos la cabeza hacia adelante, su peso sobre la columna vertebral aumenta en 5 kg» A.I. Kapandji, Fisiología articular, vol. 3

«La pérdida de la curva cervical estira la médula espinal 5-7 cm y causa enfermedades». Dr. Alf Breig, neurocirujano (Premio Nobel)

«Mantener la cabeza hacia delante conduce a una distensión muscular, hernias de disco, artritis y nervios pinzados». Clínica Mayo, 3 de noviembre de 2000